
El proyecto, liderado por la Universidad de Las Américas (UDLA), en colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), obtuvo un financiamiento de $237 millones de ANID para desarrollar y validar un programa que permitirá evaluar seis funciones cognitivas y diseñar tratamientos personalizados
Isabella Cofré, periodista
La pérdida de memoria, las dificultades para mantener la atención y los problemas para realizar tareas cotidianas son algunas de las manifestaciones del deterioro cognitivo leve, una condición que puede afectar la autonomía de las personas. Frente a este escenario, investigadores de la Universidad de Las Américas (UDLA), en colaboración con la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), desarrollan MEMORA, un programa que combina realidad virtual, inteligencia artificial y estimulación eléctrica transcraneal para abordar esta condición.
La investigación, a cargo de Izaskun Álvarez – Aguado, académica de la Escuela de Terapia Ocupacional de UDLA, se adjudicó un FONDEF IDeA de Investigación Tecnológica de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), con un financiamiento de $237 millones y una duración de 24 meses. Este instrumento está orientado a impulsar soluciones tecnológicas que puedan validarse y transferirse para su aplicación práctica. El proyecto cuenta, además, con MICARE y MINVERSO como entidades asociadas.
MEMORA inició en 2024 como una herramienta centrada principalmente en la rehabilitación mediante realidad virtual y estimulación eléctrica transcraneal. Actualmente, evoluciona hacia un sistema integral que incorpora una fase previa de familiarización tecnológica, valoración de seis funciones cognitivas, elaboración de perfiles individuales, actividades adaptadas a las necesidades de cada usuario y seguimiento de sus progresos a lo largo del tiempo.
“Dos personas con deterioro cognitivo leve pueden presentar perfiles y necesidades muy diferentes. Por eso, necesitamos avanzar hacia intervenciones que tengan en cuenta esas diferencias”, explica Álvarez – Aguado.
¿Cómo funcionará MEMORA?
El programa contempla entornos virtuales que recrean situaciones cotidianas, como recorrer un supermercado, desplazarse por una ciudad o acudir a un centro de salud. Estas simulaciones permiten ejercitar habilidades como la memoria, la atención y la resolución de problemas mediante actividades similares a las que las personas realizan habitualmente. Su propósito es vincular el entrenamiento cognitivo con tareas de la vida diaria, buscando favorecer el desempeño funcional y la autonomía de los participantes.
Antes de comenzar las evaluaciones, los usuarios deberán completar una etapa de familiarización con esta tecnología, en la que aprenderán a manejar los dispositivos e interactuar en los espacios digitales. Esta preparación busca evitar que la falta de experiencia con dichas herramientas interfiera en los resultados.
Posteriormente, se examinarán seis funciones cognitivas: memoria, atención, velocidad de procesamiento, lenguaje, razonamiento y funciones ejecutivas. La inteligencia artificial permitirá analizar los resultados para elaborar perfiles individuales y ajustar la dificultad de los ejercicios durante las sesiones, según el desempeño y los avances de cada persona.
Como parte de la rehabilitación, se incorporarán estimulación eléctrica transcraneal, una técnica no invasiva que emplea corrientes de baja intensidad para estimular determinadas regiones cerebrales. Su aplicación busca complementar las actividades virtuales y estudiar su potencial para favorecer los procesos de capacidades cognitivas. Además, se incorporarán sensores para registrar la respuesta de los usuarios y la demanda cognitiva durante los ejercicios, con el fin de investigar la posibilidad de regular dinámicamente esta técnica dentro de los parámetros de seguridad establecidos.
Desarrollo tecnológico y proyección clínica
La investigación se llevará a cabo en el Laboratorio de Realidad Virtual y Simulación de UDLA, en Santiago y en el Laboratorio de Realidad Virtual y Tecnologías Inteligentes de Viña del Mar. En estas instalaciones se avanzará en la creación y validación de los componentes que integran MEMORA.
Asimismo, la propuesta contempla la formación de profesionales de la salud en el uso del programa, con miras a facilitar su futura transferencia tecnológica y eventual implementación en centros clínicos y espacios comunitarios, una vez completadas las etapas de desarrollo y validación.