
El Dr. Roberto Mayor se convirtió en el primer latinoamericano en recibir el Viktor
Hamburger Outstanding Educator Prize, otorgado por la Society for Developmental
Biology, por su aporte a la enseñanza y formación de nuevas generaciones. “Es un
reconocimiento que trasciende lo personal y que pone a Chile en el mapa
internacional de la educación científica”, dice.
Pamela Contreras, periodista
El científico chileno Roberto Mayor obtuvo el Viktor Hamburger Outstanding
Educator Prize, uno de los principales reconocimientos internacionales a la
excelencia en educación en biología del desarrollo que otorga la Society for
Developmental Biology.
Es la segunda vez que el premio reconoce a un académico fuera de Estados
Unidos, después del británico Lewis Wolpert, una de las figuras históricas de esta
área. Entre sus anteriores ganadores destacan científicos de reconocido prestigio
internacional, como Bruce Alberts y Lewis Wolpert.
En su reunión anual, la sociedad destacó al Dr. Mayor por la organización del curso
internacional de Quintay, que dirige desde hace casi 30 años, y por el nuevo curso
de pregrado “Biología Sintética del Desarrollo: Diseñando Vida”, ambos
desarrollados en la Universidad Mayor.
“Recibir este premio es un honor enorme. A lo largo de mi carrera siempre he creído
que formar nuevas generaciones de científicos es tan importante como hacer
descubrimientos. Por eso, este reconocimiento tiene un significado muy especial
para mí: celebra décadas de trabajo dedicadas a la educación, la mentoría y la
creación de oportunidades para estudiantes de América Latina. Siento que este
premio pertenece también a todos los colegas y estudiantes que han compartido
este proyecto y la convicción de que la ciencia se construye colaborando”, dice
desde Londres, donde reside y realiza clases en la University College London.
Este reconocimiento se suma a la reciente elección de Mayor como Fellow de la
Royal Society, convirtiéndose en el primer chileno en integrar esta prestigiosa
academia científica británica.
Un referente para la formación en biología del desarrollo
El curso de Quintay ha tenido un impacto que trasciende ampliamente las fronteras.
Fue el origen de la creación de la Latin American Society of Developmental Biology,
que reúne a investigadores de toda Latinoamérica, y ha contribuido a la formación
de cientos de científicos que hoy desarrollan carreras académicas en universidades
y centros de investigación de todo el mundo.
Uno de sus aspectos destacados es que los estudiantes trabajan codo a codo con
investigadores de primer nivel, incluyendo premios Nobel. “En lugar de limitarse a
escuchar una conferencia, pueden conversar con ellos, hacer experimentos juntos y
aprender directamente en el laboratorio. Esa cercanía cambia vidas: muchos
estudiantes encuentran allí al futuro director de su doctorado o posdoctorado y
comienzan carreras científicas internacionales”, explica.
A esto se suma el acceso a tecnologías de última generación y un enfoque
eminentemente práctico, donde los participantes aprenden haciendo ciencia real.
“Lo más llamativo es que el prestigio del curso ha crecido tanto que hoy son los
propios científicos quienes nos contactan para ofrecerse como profesores. Tenemos
una verdadera lista de espera de investigadores de renombre que desean participar,
algo que demuestra el enorme reconocimiento internacional que ha alcanzado esta
iniciativa nacida en Chile”, agrega.
Para el profesor, afiliado al Centro de Biología Integrativa de la U. Mayor, este
premio “trasciende lo personal y pone a Chile en el mapa internacional de la
educación científica. Es una señal muy positiva para el país y una inspiración para
las nuevas generaciones”.


